Grupo de monitoreo de lobos marinos

Durante los últimos siete años, un grupo de pescadores artesanales de Bahía San Jorge, en el norte del Golfo de California, ha estado monitoreando y promoviendo activamente la conservación de la población de lobos marinos de California (Zalophus californianus) en la Isla San Jorge, en donde se encuentra una de las 13 colonias reproductivas más grandes del Golfo de California. La Isla San Jorge es un Área Natural Protegida (junto con todas las islas del Golfo) y un sitio nombrado como Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO.

Grupo Lobos frente a Isla San Jorge. Foto: Archivos CEDO.

Los monitores comunitarios provienen de la cercana Cooperativa de Pesca de Bahía San Jorge, y se llaman a sí mismos “Grupo Lobos.” El Grupo Lobos es especial porque no solo reconocen la importancia ecológica, socioeconómica e intrínseca de esta gran colonia reproductiva, sino que también están trabajando activamente para protegerla. Asumir la tarea de difundir la importancia de la conservación de los lobos marinos puede ser muy difícil en un entorno en el que a menudo es hostil para ellos, ya que los lobos marinos frecuentemente capturan sus presas directamente de las redes de los pescadores y además de robar sus capturas, les hacen agujeros; lo cual provoca incidentes fatales de captura incidental, enmalle o represalias por parte de los pescadores, esto ocurre en todo el mundo. Estamos muy orgullosos de que este grupo de valientes lugareños haya tomado la iniciativa de organizarse para proteger esta especie, descubriendo los vínculos clave que hay entre lobos marinos, procesos ecosistémicos e impactos humanos. Por ejemplo, el Grupo Lobos monitorea el número de lobos marinos y registra el número de animales afectados por las redes, a veces asistiendo en operaciones de rescate por profesionales entrenados. Las observaciones sobre la dieta de los lobos marinos basada en peces clupeidos (anchovetas y sardinas) también pueden revelar tendencias en las pesquerías y las temperaturas oceánicas.

Binoculares y sombreros para el Sol son esenciales para el monitoreo de lobos marinos en Isla San Jorge. Foto: Archivos de CEDO.

La formación y certificación del Grupo Lobos es un indicador importante del éxito de CEDO en el fomento de la gestión ambiental en las comunidades pesqueras del norte del Golfo. La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo de Guaymas (CIAD) financian al Grupo y analizan datos sobre el estado de salud, el crecimiento de la población y los hábitos alimenticios de esta especie protegida. El Grupo también cuenta con el apoyo de World’s Aquarium, una organización no lucrativa estadounidense dedicada a proteger el Mar de Cortés, y el Centro de Rescate Rehabilitación e Investigación de Fauna Silvestre A.C.

Acerca del lobo marino de California

El muy carismático lobo marino de California pertenece al grupo de los pinnípedos, junto con las focas y morsas, y a la familia Otariidae junto con focas peleteras y otras especies de lobos marinos. Los ancestros de los lobos marinos fueron mamíferos terrestres relacionados con los osos, y fue sólo en los últimos treinta millones de años que evolucionaron en los mamíferos semi-marinos que hoy conocemos (Arnason et al., 2006). A diferencia de las focas verdaderas, los lobos marinos tienen orejas externas (pequeñas), aletas delanteras más grandes y la capacidad de rotar sus aletas traseras hacia adelante, lo que los convierte en ágiles escaladores en costas rocosas. Z. californianus es el único pinnípedo residente del Golfo de California, y está sujeto a protección especial en México (NOM 059-ECOL-2001) y figura en la lista roja de la UICN como una Especie de Menor Preocupación. Gran parte de la población del Golfo es migratoria, pero son principalmente los machos los que recorren largas distancias, ya que las hembras adultas generalmente se mantienen cerca de las colonias para parir y criar a sus cachorros. Las hembras tienen un ciclo reproductivo de 12 meses y, como los humanos, un período de gestación de nueve meses.

Los machos adultos pueden ser identificados por su gran tamaño y su “cresta sagital” – una protuberancia en su frente formada por un hueso que les proporciona fuertes músculos a su mandíbula. Ilustración: cortesía de Carlos Navarro.

Machos jóvenes sin territorio se agrupan en colonias de “solteros” Foto: Archivos CEDO.

Monitores registraron esta fase maternal de “atención al cachorro.”Fotos: Alan Ruiz Berman.

La temporada reproductiva es entre mayo y junio, durante la cual los machos muestran un comportamiento territorial en su lucha por el control de los harems de la zona. Las hembras permanecen en tierra durante varios días antes de dar a luz, y generalmente dan a luz a una sola cría por año. La madre y el cachorro permanecen juntos después del parto durante aproximadamente una semana antes de que la hembra deba regresar al mar para alimentarse, un viaje que puede llevar de 1 a 3 días. Después de la alimentación, las madres vuelven a amamantar a sus crías durante 1 ó 2 días. Si las distribuciones de presas cambian, por ejemplo como resultado del calentamiento de los océanos, este viaje de alimentación puede tomar demasiado tiempo, dejando a los cachorros morir de hambre. Las madres son capaces de reconocer a sus crías después de regresar de los viajes de alimentación a través del reconocimiento de olores y sonidos, haciendo que los momentos inmediatamente posteriores al nacimiento sean fundamentales para generar un vínculo sólido que será vital para la supervivencia de la descendencia. Durante la ausencia de la madre, los cachorros jóvenes se congregan en grupos llamados “kinders”, en los que duermen, ladran, juegan, caminan y nadan.

Turismo con lobos marinos

Al igual que con todos los animales marinos, todavía hay mucho que aprender sobre los lobos marinos de California, y si tienes la oportunidad de ir de excursión con CEDO, o por tu cuenta, a la Isla San Jorge u otra colonia de lobos, recomendamos que te mantengas en silencio y seas paciente al observar sus muchos comportamientos fascinantes. Es importante mantener siempre la distancia, tanto de la colonia como de los animales individuales, y respetar su espacio, especialmente cuando se trata de machos alfa … sí, ¡te pueden morder si los provocas! Los ruidos de los motores de botes, jet-skis y turistas, especialmente durante la temporada reproductiva, pueden molestar a los lobos marinos e interferir en procesos clave como el reconocimiento de los cachorros por sus madres. Si haces snorkel o buceas con lobos marinos en el Golfo de California, evita a toda costa extender tus manos o tocarlos; los animales salvajes nunca deben ser tocados o alimentados por ninguna razón, salvo por biólogos con autorización. Los cachorros de lobos marinos son juguetones y curiosos, pero esto no significa que debas acariciarlos. Por supuesto, es mejor visitar lobos marinos en la naturaleza, donde pertenecen, en lugar de lugares en cautiverio. Gracias por su consideración

 

 Escrito por Eleazar López y Angeles Sánchez (editado por Alan Ruiz Berman y Paloma Valdívia). Eleazar y Angeles son expertos en participación comunitaria en el Programa de Planificación Espacial Marina Costera del Proyecto del Corredor Puerto Peñasco a Puerto Lobos.