El Certamen Ambiental de CEDO2018-06-27T15:26:15+00:00

El Certamen Ambiental,

21 Años Impulsando el Liderazgo en la Juventud del Alto Golfo

 

Los Certámenes Ambientales organizados por CEDO tienen el objetivo de que los jóvenes de las comunidades costeras del Alto Golfo de California analicen la problemática ambiental regional, y participen de manera activa en la búsqueda de soluciones.

Desde 1995 el CEDO ha celebrado este concurso anual, en el que estudiantes de todas las edades compiten para investigar y resolver un problema ambiental en especifico. Los estudiantes dan a conocer el problema dentro de sus comunidades y promueven el uso sostenible de los recursos naturales. El CEDO comenzó estos concursos con el objetivo de hacer que los jóvenes de Puerto Peñasco trabajen activamente en la búsqueda de soluciones alternativas a problemas del medio ambiente y para transmitir un mensaje de conservación a sus comunidades.

Los Certámenes Ambientales organizados por el CEDO cumplen ya 21 años de llevarse a cabo, originalmente en la comunidad de Puerto Peñasco, Sonora, y a partir de 2011 se expandieron a las demás comunidades de la región del norte del Golfo de California. Estos certámenes cada año se enfocan en un tema ambiental de relevancia local y se invita a participar a estudiantes de diferentes niveles junto con sus profesores, en la implementación de acciones puntuales que contribuyan a solucionar de alguna manera los problemas ambientales planteados. Algunos temas de certámenes anteriores han sido la escasez de agua, la producción de basura, la protección de ecosistemas esenciales como los humedales y arrecifes rocosos, por mencionar algunos.

Un ejemplo fue el 16º Concurso en 2010, con el tema “Enfrentando el Cambio Climático“, enfocado en la conservación de los humedales como mitigadores naturales del calentamiento global. Los equipos crearon e implementaron un proyecto que atendió una de las amenazas directas a los estuarios del Golfo de California e inició una campaña para motivar a la comunidad a tomar medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El año anterior, en 2009 el tema fue “Volando hasta el Final,” y se centró en la conservación de las aves migratorias que llegan a Puerto Peñasco. En este concurso, más de 150 estudiantes desde el jardín de infantes a la escuela secundaria participaron en un proyecto de investigación desarrollado en un estuario con el fin de aumentar sus conocimientos sobre las aves migratorias que los utilizan como parte de sus rutas migratorias. También evaluaron las amenazas que aquejan a nuestros estuarios son como basura, los vehículos todo terreno y su evolución. Por último, hicieron una campaña de comunicación en los que trajeron un mensaje de conservación a la comunidad.

Certámenes Ambientales de Años Anteriores:

  • 2017: Pescando para el Futuro. Del Mar a la Mesa.
  • 2016: Pescando para el Futuro. El Ecosistema es la Clave.
  • 2013: Problemas locales, soluciones jóvenes y acciones emergentes ante el Cambio Climático
  • 2012: Pescando para el futuro
  • 2011: Pescando para el futuro
  • 2010: De frente al cambio climático
  • 2009: Volando hasta el final
  • 2008: Explorando entre mareas y rocas
  • 2007: ¡Al rescate de nuestros humedales!
  • 2006: ¡Aguas con el agua!
  • 2004: Campaña de reciclaje de cartón
  • 2003: ¡Cuidado con la basura orgánica!
  • 2002: Cuidado con la basura orgánica
  • 2001: ¡Ahorremos agua y embellezcamos nuestros jardines!
  • 1995 – 2000: Campañas de limpieza y reciclaje

El Certamen Ambiental y Las Comunidades Pesqueras

El Certamen Ambiental muchas veces se ha dedicado a la búsqueda de alternativas que nos lleven a tener una pesca sustentable en la región, en respuesta a la alarmante sobre-explotación de los recursos pesqueros y su manejo inadecuado que, como consecuencia, están haciendo disminuir la producción y deteriorando los ecosistemas de los cuales dependen, llevando al borde de la extinción especies únicas en el mundo como la vaquita marina.

Al tener el litoral más grande de todos los países de América Latina (11,122 km), México es un país en donde la pesca es una importante actividad económica y de alimentación, produciendo 1.4 millones de toneladas de peso desembarcado, de las cuales, el 77% se produce en el Golfo de California (IMCO et al 2013), y específicamente en su zona norte se produce el 15% (Turk-Boyer et al 2014). La eco-región del norte del Golfo de California (Figura 1), nutrida por el río Colorado y constantemente rejuvenecida por el vaivén de mareas más amplio de México y uno de los más amplios del mundo, cuenta con una tradición pesquera fascinante que se remonta a su colonización por familias de pescadores gracias a esta enorme riqueza de sus recursos pesqueros. Esta región siempre ha sido considerada como un sitio privilegiado para la pesca; en algún momento se vivió la riqueza de la totoaba y el tiburón, después del camarón, y en el presente de la curvina golfina, el chano, la jaiba, el callo y el caracol (Cudney-Bueno y Turk-Boyer 1998).

Hoy en día, las familias de pescadores encuentran nuevos retos; no solo en la región, sino en el mundo entero, la producción pesquera ha disminuido drásticamente, y se han colapsado pesquerías tradicionales que representaron en el pasado el pilar de la economía de pueblos y ciudades. En México, se conoce que el 85% de sus pesquerías se encuentran en su nivel máximo sostenible o en franco deterioro, y solo el 15% restante representa posibilidades de desarrollo (Aburto-Oropeza et al, 2008).

El declive en las pesquerías globales se debe en parte a la sobre-explotación de los recursos marinos y a las estrategias de manejo pesquero inadecuadas. Por otra parte, algunas de las prácticas pesqueras actuales están afectando drásticamente el bienestar de los ecosistemas marinos al tener una elevada captura de especies no objetivo o pesca incidental ─que son parte importante de la cadena alimenticia- y al estar destruyendo el hábitat de otras especies. Esto está acelerando la caída de las mismas pesquerías y llevando a algunas especies al borde de la extinción. Tal es el caso de la vaquita marina (Phocoena sinus), una marsopa que vive solamente en el Alto Golfo de California y que desafortunadamente se encuentra en peligro crítico de extinción (NOM-059-ECOL-2001), siendo su principal amenaza las redes de enmalle. Por otra parte, la totoaba (Totoaba macdonaldi) que es un pez endémico que dio origen a las actuales comunidades de la región, y que también está protegido por la misma NOM que la vaquita, es víctima de la pesca furtiva para comercializar su buche al mercado negro chino, lo cual ha diezmado todos los esfuerzos por recuperar la especie desde los años 70.

Las estrategias de explotación actuales de nuestros recursos naturales, son uno de los mayores problemas que enfrenta México y en general toda América Latina, ya que, se considera a cada recurso de manera aislada y se busca el máximo retorno económico en el corto o mediano plazo, como por ejemplo en el caso de la pesca, los bosques y la minería, lo cual puede afectar negativamente otros recursos. Esta estrategia es poco viable en el largo plazo, y ciertamente no es adecuada para la integridad y sustentabilidad de los ecosistemas de los cuales dependen los recursos explotados (Marín y Delgado, 1997). En particular, la situación de la pesca en México puede empeorar de seguir usando el actual modelo de explotación. Se requiere un enfoque de manejo más integrador y holista que considere los recursos naturales y sus interacciones como un todo y que proponga un balance entre la explotación de los mismos y su recuperación.

El 2017 fue la cuarta ocasión en que el Certamen Ambiental se dedica a la búsqueda de alternativas que nos lleven a tener una pesca sustentable en el norte del Golfo de California, en respuesta al alarmante declive de los recursos pesqueros no sólo en la región, sino en el mundo. Es por esto que bajo el título de “Pescando para el Futuro: Del Mar a la Mesa.” Lee mas sobre este concurso en particular aquí.