Los humedales en el norte del Golfo de California, además de ser paisajes enigmáticos donde el desierto se convierte en un verde oasis, son ecosistemas que integran una increíble biodiversidad y una amplia gama de “servicios ecosistémicos”, por ejemplo, actuando como viveros para la pesca local y mitigando los efectos del cambio climático a través del secuestro de carbono.

Pescadores de Puerto Lobos preparando sus redes. Las especies comerciales de las que depende esta comunidad necesitan la comida y el refugio que les proporciona el manglar, un humedal tipo estero (Foto: archivos CEDO).

CEDO siempre se ha esforzado por comprender e integrar los sistemas socio-económicos junto con los sistemas ecológicos. Es necesario seguir avanzando en el conocimiento de los humedales regionales por medio de estudios científicos, y además, el CEDO ha identificado y tomado acciones, sobre la necesidad de prevenir impactos humanos adicionales como el desarrollo no regulado, el cambio climático y la contaminación. Las personas que dependen directamente y viven más cerca de estos maravillosos hábitats, son las más indicadas para llevar a cabo este tipo de acciones directas de conservación. Para transmitir de una mejor manera el valor de los humedales que se encuentran en peligro en el norte del Golfo de California, tanto a la población local, como a los responsables de la toma de decisiones, investigadores, profesores, turistas y estudiantes, en CEDO hemos tenido que introducir el concepto amplio de humedal de una manera más práctica y tangible: a través de experiencias directas en la naturaleza.

Los niños de Puerto Lobos y sus familias recogen la basura a lo largo del borde del estero del manglar (Foto: Angeles Sánchez).

El 2 de febrero, Día Internacional de los Humedales, mis colegas y yo visitamos la comunidad de Puerto Lobos, Caborca, que alberga un humedal pequeño, pero no menos importante, en donde el mangle negro (Avicennia germinans), quien tiene el récord de las especies que secuestran mayor cantidad de carbono, está en su rango más norteño. Esta pequeña comunidad forma parte del “Corredor Biológico y Pesquero Puerto Peñasco-Puerto Lobos” dentro del cual CEDO, busca ayudar a las comunidades costeras protegiendo sitios de importancia económica y biológica como este.

Eleazar López comparte a las escuelas primarias locales información sobre la importancia de su manglar (Foto: Angeles Sánchez).

Junto con 25 estudiantes de la escuelas primaria y sus padres, muchos de los cuales son pescadores locales, recorrimos el humedal, identificamos las especies de mangles y recogimos basura a medida que avanzábamos. Al final del día, los estudiantes presentaron dibujos de lo que más les gustó del manglar y lo que harán para ayudar a cuidarlo. En este día especial presenciamos cómo la participación directa y el aprendizaje experiencial tienen un evidente poder transformador, y una vez más se nos recordó cuánto se necesitan estos tipos de interacciones para encaminar las perspectivas y comportamientos hacia la protección de los servicios ecosistémicos cruciales que los hábitats de los humedales brindan a toda la humanidad.

Una niña local recoge desechos plásticos de los bordes de los manglares (Foto: Angeles Sánchez).

Donde el manglar en Puerto Lobos fue percibido por los lugareños como un pantano sin valor donde los buggys corrían por el lodo, la comunidad ahora está recorriendo por el camino hacia el establecimiento de protección legal internacionalmente reconocida para su humedal ( designación RAMSAR), que ahora saben que es un vivero para los recursos pesqueros que soportan su propio sustento. Te invitamos a unirte a nosotros para conocer el valor de los humedales, ¡únete a CEDO participando en un recorrido al Estero Morúa en Puerto Peñasco!, haz un donativo etiquetado para la conservación de nuestros humedales, y / o ayuda a conservar tu propio humedal local donde sea que te encuentres.

Los niños locales realizan representaciones artísticas de lo que más les gustó de su manglar y lo que planean hacer para protegerlo (Fotos: Angeles Sánchez):